Tenía 17 años. Junto con mis hermanas se nos dio por hacer unas pulseras de madera pintada. Era verano y con un amigo decidimos ir a Córdoba de mochileros. Yo, como artesana, iba a vender esas pulseras que había hecho. Ahora, a la distancia, pienso que mis padres eran muy libres, tal vez demasiado para los hábitos de esa época, fines de los años setenta, no sé… Pero de ningún modo, la libertad que me dieron justifica ningún maltrato de terceros. Aunque esto lo pienso hoy, entonces sí les tuve rabia. Fuimos a Córdoba, paramos en un camping de Villa Carlos Paz. A los pocos días, mi amigo hacía su vida y yo la mía. Estando en Córdoba me enteré que estaba el Festival de Cosquín y como me gustaba mucho la música en vivo decidí ir. Asistí al espectáculo principal y después recorrí algunas peñas de los alrededores. Estaba contenta, esa noche me quedé a dormir en la casa de una amiga. Al día siguiente, para volver al camping donde estaba parando, se me ocurrió hacer dedo. Un...
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