Ir al contenido principal

“Ensayo de la identidad”, charla con Mayra Martell


Ensayo de la Identidad. Documental sobre la desaparición de mujeres en ciudad Juárez. Por Mayra Martell/México


La conferencia se plantea como una cronología basada en documentos visuales generados durante 10 años en el proyecto Ensayo de la Identidad, realizado en ciudad Juárez desde el 2005 hasta la fecha. En ese tiempo se documentaron 102 casos de mujeres desaparecidas, a través del registro de sus espacios y objetos personales. La investigación ha dado diferentes documentos de la memoria, entrevistas con presuntos homicidas, familiares de las victimas, manejo de medios en torno a la violencia, una cronología de diferentes hechos transcurridos en más de 10 años, donde la manera de resolverse como propuesta artística, nos permite tener un dialogo en contextos desconocidos emocionalmente, donde las piezas proponen una reconstrucción de la identidad; y a la vez nos permite observarnos dentro del contexto de violencia del cual somos parte.

Día y horario: viernes 2 de diciembre a las 19 hs. 
Entrada: gratuita con inscripción previa.
Disertante: Mayra Martell


Ensayo de la identidad

En Julio del 2003, la prensa internacional se escandalizo al escuchar las declaraciones del entonces presidente de Derechos Humanos, José Luís Soberanes, quien estableció la cifra de 1000 mujeres desaparecidas aproximadamente en ciudad Juárez, sin poder proporcionar una cifra exacta. Hasta la fecha la cifra sigue abierta y ninguna organización, ni poder gubernamental, sabe exactamente cuantas mujeres están desaparecidas.

Sin embargo, a mi me surgieron varias dudas entre ellas, en que momento, las mujeres se pueden volver ficticias?, realmente que pasaba con las familias, con los posibles espacios donde ellas existían.

Tales preguntas se hicieron tan constantes que empecé a ir a las casas de estas mujeres y niñas a documentar sus espacios y objetos personales. Mi primer intención era validar la desaparición de mujeres no de cifras, quería ver las recamaras casi como un movimiento intuitivo, como una necesidad pasada.

La mayoría de las familias conservan la recamara de su hija intacta, tienen la memoria llena de imágenes, imágenes religiosas, esperanzadoras, milagrosas, imágenes de la hija, del nacimiento, de los momentos evocados casi a diario, buscan la ropa que uso su hija un día anterior, ropa que conserva su olor, aún después de años, por que es necesario de otro presente para ser actualizada la memoria, hacen uso de los recuerdos, dando un salto al pasado, por que es ahí donde están, es ahí donde se conservan. Es lo único que tienen, ya que mientras mas pasa el tiempo, la identidad y su conflicto con la ausencia, encuentran como única solución a la memoria.

¡Vacantes agotadas! Si te interesa el workshop de Mayra Martell, entrá en este link

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Tres miradas sobre el asesinato de Belén Canestrari, por María Isabel Rodríguez Osado

Testimonio de su hermana Marcela Canestrari
El miércoles 30 de abril de 2013, pasé por la casa de mi hermana para tomar unos mates, tranquilas, aprovechando a que él no estaba. Belén tenía 26 años, dos hijos, Valentino y Máximo.

Vi llorar muchas veces a mi hermana. Él era muy celoso, no la dejaba que tuviera amigas o saliera, ella venía a vernos a escondidas cuando él no estaba. La llamaba a cada rato para saber qué estaba haciendo y dónde. Ella lo justificaba y nos decía: Viste como es de hincha.

Esa última mañana que nos vimos, yo tenía rasguños en los brazos porque había podado unas plantas; Belén me preguntó: ¿se pelearon con Diego?, ¿te pegó? Le dije: ¿qué estás diciendo?

Ese día no me quedé a comer en su casa como otras veces. Tal vez, si yo me hubiera quedado, me contaba algo, a lo mejor me preguntó eso para sacar el tema.

Como dije, la pareja de Belén era muy celoso, pero nosotros nunca la vimos golpeada. Le pregunté si el jueves siguiente, que era 1 de Mayo, lo podía llevar a …

"Yo aborté", testimonio por A.

Yo aborté. Aborté y durante el aborto, el médico abusó de mí, aprovechándose de la clandestinidad y de la ilegalidad que ambos estábamos cometiendo, según la ley. Tenía 22 años y aborté sola, porque el hombre que debería haber abortado conmigo se borró económica y afectivamente, del mismo modo que se había borrado de sus dos novias anteriores que también habían resultado en embarazos. Así que tuve que tomar coraje y decirle a mi viejo, temblando de miedo y llorando como un bebé, que me había quedado embarazada y que quería abortar. ¿Por qué a mi viejo y no a mi vieja? Porque desde que empecé a tener vida sexual, mi vieja, una mujer formada en la universidad, artista, muy progre, nunca me habló de métodos anticonceptivos, ni del respeto y el consentimiento durante el acto sexual, ni del placer, ni del cuidado, lo único que me repitió sin parar fue “si abortás, te cagás la vida”. Así que no se me cruzó por la cabeza decirle nada a ella y sí a mi viejo, que es médico, pensando que me iba…

Testimonio de Carmen Rivera

Apelo a una carta que nunca pude hacerle llegar a Cristina Fernández de Kirchner, por tratarse mi ex de un personaje público. 
Por razones obvias —miedo de que me pase algo-- no utilizo mi nombre verdadero. La carta está fechada a fines del año 2014, porque fue ese momento en que sucedió todo:


Estimada señora Presidenta de la Nación Argentina:
Soy la esposa legal, durante 35 años, de un asesor y encuestador kirchnerista, al que llamaré A.L. y me dirijo a Ud. porque por convicción personal (soy kirchnerista de la primera hora) no podría nunca enviar una carta de lectores al diario La Nación, por ejemplo, para “comidilla” de la oposición.
Mi intención es que Usted, Presidenta, esté enterada de los hechos que voy a denunciar, pero no he encontrado vía que me garantice que esta carta llegue solo a sus manos. Ninguno/a de los/las funcionarios/as, periodistas, militantes, etc., a quienes  les pedí se la envíen, siquiera me respondieron. Y eso los/as más respetuosos/as. Porque la mayoría me trat…